sábado, 23 de junio de 2018

La Batalla de KURSK (1943), la tormenta eléctrica



 EL INFIERNO ENTRE CARROS DE COMBATE




La victoria soviética de Julio de 1943 en Kursk, la más espectacular y brutal batalla de carros de la II Guerra Mundial, fue la más importante y decisiva de la contienda, más incluso que la de Stalingrado. Esta es la opinión del prestigioso historiador británico Richard Overy, que compara a Kursk con otras grandes batallas como Sedán, Borodino, o Waterloo.

En Kursk , el Ejército soviético mostró por primera vez una organización superior al alemán en el campo de batalla  en verano, provo la iniciativa y ya no volvió a abandonarla, el inesperado eco de una formidable tormenta eléctrica.

Overy señala el miedo que los aliados tenían a que Hitler se hubiera sentado en el banquillo. Fue un alivio, sobre todo para Churchill y EE.UU. saber que había muerto porque les horrorizaba la capacidad oratoria de Hitler y lo que podría haber dicho en concepto de guerra de agresión con respecto a la URSS y Polonia. En todo caso, Hitler hubiera sido colgado en Núremberg.

La batalla de Kursk, que marcó el comienzo del decisivo contraataque soviético contra los nazis en la Segunda Guerra Mundial, se ganó con una pequeña superioridad de fuerzas. De hecho, las cifras que muestran que las tropas soviéticas tenían dos veces más soldados que los nazis se explican por el hecho de que la URSS contabilizaba también las reservas estratégicas y los servicios técnicos.

Las tropas que participaron en los combates tendremos a 800.000 nazis y a 900.000 soviéticos, indicó en una entrevista el historiador militar Miroslav Morózov. De este modo, desmintió el popular creencia según el cual las tropas soviéticas en ese combate eran dos veces más numerosas que las nazis.

La batalla de Kursk, u operación Ciudadela para los alemanes, duró 50 dias y noches, del 5 de Julio al 23 de Agosto de 1943. Fue el mayor enfrentamiento entre carros de combate en la historia de la humanidad, en el participaron 6.000 carros de combate en total acompañados por 4.000 aviones.

La batalla de Kursk no fue menos importante en el desarrollo de la Guerra. Por primera vez, los alemanes tropezaron con una resistencia implacable de los soviéticos. De hecho, troncó definitivamente la ofensiva alemana en el Frente Oriental.
   
No fue tan solo un éxito estratégico del comando soviético. También fue una victoria sicológica, los soldados alemanes empezaron a dudar de que Alemania ganaría la guerra.
Los combates fueron muy duros: los participantes los recordaban como un infierno y aseguraban que fueron unos de los peores de toda la guerra. Las tropas soviéticas sufrieron más bajas que los alemanes, 70.000 muertos y 110.000 heridos, mientras que los alemanes tuvieron 56.000 muertos.

Tras la victoria soviética en Stalingrado, el Ejército Rojo desencadenó una serie de ofensivas obligando a los alemanes a evacuar el grupo de Ejércitos A ubicados en el Cáucaso por temor a que fueran aislados. Los soviéticos sobre explotaron su victoria, llegando hasta más allá de Járkov, cerca del Cuartel General de Erich Von Manstein en Zaporozhye. De esta manera los alemanes capturaron de nuevo la ciudad de Járkov, formándose un saliente soviético centrado en Kursk.

Hitler decidió destruir el saliente, seguro de contar con las fuerzas necesarias para que Alemania retomara la iniciativa. En Kursk, los alemanes quemaron casi todas sus reservas en cuanto a carros de combate se refiere. También se notó en las bajas humanas, dando lugar a la pérdida de muchos hombres en ambos bandos, que con dificultad Alemania podría reemplazar. Kursk marcó el inicio de un avance soviético que no mermaría hasta la toma de Berlin.

Los generales Kikolaí Vatutin y Filipp Gólikov avanzaban ya con cierta dificultad, pues el plan de Manstein era de reagruparse y contraatacar a los soviéticos cuando estos se encontraron desgastados por las acciones ofensivas en las que tantos meses llevaban participando sin casi recibir refuerzos.
En poco tiempo, la contraofensiva de Manstgein había rechazado a los soviéticos hasta reconquistar la ciudad de Járkov. Ante la alarmante situación, Stalin envió a uno de sus pincipales jefes, Georgi K. Zhúkov.

Tras este periodo de ofensivas, la situación en el frente se definió quedando un saliente de cerca de 160 km. que penetraba en el frente alemán, y de más de 160 km. de anchura. Ambos bandos, se prepararon para la próxima batalla, a causa de que sus tropas no se encontraban en condiciones de empezar la ofensiva, y sobre todo para esperar que los nuevos carros Panther y Ferdinand entraran en acción, así, en aquel momento en lamentables condiciones, para ello, fue llamado Guderian, destituido por Hitler tras el fracaso de la toma de Moscú en 1941.

COMANDANTES DE LOS EJÉRCITOS ENFRENTADOS

ALEMANIA NAZI                         FUERZAS EN COMBATE

Günther Von Manstein               Wehhrmacht,  780.900 Soldados
Günther Von Kluge                     4.127 Carros de Combate
Herman Hoth                               9.996 Cañones y Morteros
Walthr Model                               Luftwaffe,  2.110 aviones
Robert Ritter Von Greim










EJÉRCITO ROJO

Georgi Zukov                                    Ejército Rojo,  1.910.361 Soldados
Konstantin  Rokossovsky                   5.128 Carros de Combate
Nicolai Vatutin                                   25.013 Cañones y Morteros
Aleksandr Vasilevsky                         Fuerza Aérea,  1.600 aviones
Ivan Konev











Los días pasaron, y Htler había puesto una nueva fecha a la ofensiva, ante la desconfianza de Hitler en sus mandos, esta vez si sería la fecha definitiva, la madrugada del día 5 de Julio de 1943.
Tras la caída de Stalingrado, Von Manstein atraería al máximo número de ejércitos soviéticos a la zona y en una maniobra envolvente aniquilaría a la quinta parte del Ejército Soviético.

Walter Model, con el 9º Ejército atacaría el sur de Orel, mientras que Hoth con el 4º Ejército Panzer bajo el mando de Manstein atacaría al norte de Jarkov. La batalla fue fijada para el 4 de Mayo, pero se retrasó en un principio hasta el 12 de Junio y finalmente hasta el 4 de Julio en espera de los nuevos carros Panzer V Panther y Panzer VI Tiger, asó como el Cazacarros Elephant.

Mientras tanto, la Stavka también planeaba sus propias ofensivas para el verano, y había preparado un plan que era idéntico al de los alemanes. Los ataques en Orel y Járkov romperían el frente. El retraso alemán en lanzar la ofensiva dio cuatro meses a los soviéticos para prepararse, convirtiendo al saliente el punto mejor defendido de todo el frente: 400.000 minas, 5.000 km. de trincheras dispuestas en 8 líneas sucesivas que se adentraban en la retaguardia de 175 km. Reunieron 1.300.000 hombres, 3.300 carros de combate, 20.000 piezas de artillería y 2.400 aviones.

La Operación Ciudadela lleva el nombre que le dio Hitler diciendo: Esta operación es de una importancia fundamental. La victoria de Kursk será un faro que iluminará al mundo.


Los alemanes habían reunido 200 Panther, tendrían un triste bautizo de averías, incendios y todo un tipo de problemas mecánicos, debido a lo precipitado de su utilización, 90 cañones  de asalto Elefant así como Paner IV Tiger, el grueso de su fuerza acorazada la formaban Panzer III y Panzer IV.
En total reunieron unos 2.700 carros, 2.000 aviones y a 900.000 soldados. Fue la concentración más grande de carros de combate jamás reunida en la Historia para el combate en un solo país, en total, algo más de 6.000 carros de combate entre los dos bandos.

El ataque comenzó el 4 de Julio. Por la tarde Junkers Ju 87 Stuka bombardearon en las lineas del norte, a la vez que se iniciaba el ataque de artillería. A las 22:30 horas los soviéticos replicaron con un bombardeo de la artillería que, ayudado por la lluvia torrencial, retardó el avance alemán.

El día 5 de Julio de 1943, los soviéticos comenzaron un bombardeo masivo de la artillería sobre las líneas enemigas 10 minutos antes, seguido por un ataque masivo por parte de la aviación rusa contra la Lufwaffe en sus bases. Las horas siguientes se convirtieron en la mayor batalla aérea de la Historia. El 9º Ejército Panzer en el norte se encontró casi incapaz de moverse. Finalmente, el 9 de Julio se libró una fiera batalla en Ponyri, y en las colinas de Oljovatka, enfrentándose gran número de blindados alemanes y soviéticos. La batalla de Ponyri, se rebautizó como el "Un Stlalingrdo en pequeña escala", debido a su brutalidad, los soviéticos lanzaron un ataque contra el 9º Ejército en Orel. La punta de lanza del 4º Ejército Panzer de Hoth llegó a Prokhorovka.

Aunque se ha considerado siempre que la batalla se produjo el día 12 se ha visto que se desarrolló entre los días 9 y 15. La Lufwaffe y las unidades de artillería bombardearon las posiciones soviéticas mientras que las 3 divisiones Totnkopf, Leibstandarte y Das Reich avanzaron, mientras que al otro lado de la brecha, el 111 Cuerpo cruzaba el río Donetz por el puente de Rzhavets.

Zhukov planeó lanzar el 5º Ejército de carros de la Guardia contra los más de 400 carros y piezas autopropulsadas del II Cuerpo del Ejército Panzer SS. En aquella situación se utilizaron los carros de combate de una forma que nunca ni antes ni después ha sido vista, dando como resultado numerosos choques entre grupos de blindados, los más de 500 carros de combate, la mayoría de los cuales eran T-34/76 del modelo C,D ó E, aunque se podían contar algunos KV-1 así como T-70, acompañados por cañones autopropulsados se lanzaron contra las filas de carros alemanes sorprendiéndolos..

Tanto los Panzer IV como los Tiger, hay que decir que este último no operó en grandes cantidades, poco más de 30, ya que eran un blanco vulnerable para los cañones de 76,2 mm. de los carros soviéticos.

La batalla se prolongó durante todo el día seguida al mismo tiempo por una fiera batalla aérea entre ambos bandos, que luchaban para ganar el espacio aéreo con el fin de socorrer a sus tropas en tierra, al combate salieron los Stukas, tanto los modelos de bombardero, como los anti-carros armados con dos cañones de 30 mm. bajo las alas. Durante todo el día, se hizo habitual ataques por parte de decenas de carros soviéticos acompañados por infantería, siendo rechazados, atacados tanto por piezas anti-carro y cañones alemanes, así como por los HS-129, armados con un cañón de 37 mm. en la panza, quedando el campo de batalla repleto de carros incendiados.


No obstante, en algunos casos se lograba penetrar en las filas alemanas, con fuertes bajas en ambos bandos, llegando al combate cuerpo a cuerpo con los carros acercándose, por parte alemana, colocando minas magnéticas y por parte soviética, lanzando cócteles molotov.
Los ataques continuarían durante el día siguiente prolongándose hasta los días 15 y 16. Tras la dura batalla, Hitler destituyó al General Pau Hausser, jefe del Cuerpo de Ejército Panzer SS. Las bajas alemanas contabilizaban gran número de carros perdidos, sin embargo, no hay una cifra exacta, ya que parece que hay cifras para todos los gustos. Más al este, el III Cuerpo Panzer de Kempf avanzaba con dificultades, es ésta una de las razones por las que los alemanes perdieron la batalla.

 A pesar de todo, en opinión del General Von Manstin un esfuerzo final haría ganar la batalla, esta vez estaba totalmente errado, la situación era ya insostenible. Los soviéticos pusieron en marcha sus planes anteriores a la Operación Ciudadela. El 15 de Julio los ataques contra Orël comenzaron empleando todo el grupo de Ejércitos del Frente Central. Los alemanes se retiraron a la línea de partida, al sur, las tropas que estaban más castigadas no pudieron iniciar el contraataque hasta el 3 de Agosto, tomando Bélgorod, y el día 23 liberando Járkov de manera definitiva.

La batalla fue una victoria para los soviéticos. Los alemanes nunca recuperaron la iniciativa después de Kursk y el Ejército Rojo continuó su avance sin parar hacia Berlin.



diario El País.com
ecured.cu/batalla de Kursk
sputniknews.com/rusia
monografias.com/trabajos4/Kursk

No hay comentarios:

Publicar un comentario