sábado, 30 de junio de 2018

EL DÍA D, la matanza (2ª Parte y última)



EL DÍA DE LA MATANZA


Todas las fotografías son reales.

A las 00:03 horas exactamente de la medianoche del 5 al 6 de Junio de 1944, cinco planeadores británicos Horsa unidos por cuerdas a aviones Lancaster se descolgaron en pleno vuelo sobre el Canal de Caen en el Estuario del Rio Orne. Los planeadores descendieron normalmente y aterrizaron muy próximos al Puente Pegasus sin llamar la atención de los alemanes. Era la 22ª Compañía Autónoma Paracaidista al mando del comandante John Howard. Una vez incrustados en el suelo, los comandos salieron del planeador y sorpresivamente atacaron el puente. La lucha sobre la estructura fue bastante complicada. Los comandos británicos sufrieron numerosos muertos y heridos, pero poco a poco se fueron imponiendo sobre los escasos centinelas. A los pocos minutos, tras una difícil pelea entre los barrotes del Pegasus, todos los miembros de la guarnición alemana fueron aniquilados o hechos prisioneros.

Cerca de las 00:10 horas unas pocas unidades norteamericanas saltaron sobre la Península de Contentín para señalizar el posterior aterrizaje de las 81ª y 101 Divisiónes Aerotransportadas. En esos instantes miles de oleadas de bombarderos Lancasters bombardearon las posiciones y defensas alemanas desde la ciudad de Cherburgo hasta Caen, sobretodo en esta última los civiles franceses fueron sometidos a una tormenta de 11.912 toneladas de explosivo en racimos de bombas que causaron millares de muertos y una destrucción desoladora. Desde Gran Bretaña aquella medianoche se dirigían 822 aviones de transportes C-47 Dakota y 900 planeadores Horsa que albergaban a los 13.000 paracaidistas estadounidenses y británicos.  

Sobre la 1:20 horas las 82ª y 101ª Divisiones Aerotransportadas empezaron a sobrevolar la Península del Contentín. Antes del salto guarniciones enteras de baterías antiaéreas alemanas abrieron fuego contra los aviones americanos. La matanza en el aire era horrible, pues muchos C-47 se partieron en pleno vuelo cayéndose todos sus ocupantes a miles de metros del suelo, otros estallaron directamente y algunos ardieron hasta estamparse.

Cerca de las 3:00 horas de la madrugada saltaron los últimos paracaidistas sobre el Contentín y el área de Caen, mientras la aviación bombardeaba las líneas del ferrocarril y nudos de comunicación. Justo en esos mismos instantes la flota aliada del XXI Grupo de Ejércitos echó el ancla entre 11 y 15 millas náuticas de la costa normanda, mientras los transportes se separaban de las naves nodriza y las primeras tropas empezaban a embarcar en las lanchas LST, LVT y LCT. Ahora sólo les faltaba esperar a que amaneciese para que se diera la orden de partir.

                                                        
Alrededor de las 3:35 horas, la 716ª División alemana localizó a los comandos británicos en el Puente Pegasus sobre el río Orne, inmediatamente pidió a la 21ª División Panzer que fuera con unos pocos carros, sin embargo al presentarse allí el primer carro Panzer fue destruido por un bazooka inglés, tal incidente hizo que el resto de los carristas pensaran que se enfrentaban a fuerzas muy numerosas con lo cual decidieron retirarse a la espera de nuevas órdenes. 

A las 5:50 horas toda la flota de invasión se había desplegado frente a Normandía. Lentamente los acorazados empezaron a girar sus torretas, seguidos por los cruceros y los destructores. Inmediatamente comenzó un intenso cañoneo naval contra las costas. Los proyectiles de las baterías martillearon duramente las cinco playas de desembarco, simultaneamente 1.641 aviones, la mayoría fortalezas volantes B-17 americanas soltaron sus bombas contra la costa, mientras los barcos lanzaban 38.000 cohetes.



EL DESEMBARCO


Las barcazas ya se habían echado al agua y navegaban hacia las playas. El mareo de los soldados surgió rápidamente por culpa del movimiento de olas de casi 2 metros, muchos vomitában y otros no se encontraban bien. Al otro lado los alemanes estaban en excelentes condiciones, pues aunque el bombardeo había sido incesante no les había alcanzado porque los proyectiles cayeron unos metros por detrás, por tanto la costa como el mar estaban cubiertos de un humo que ocultaban a los germanos parapetados.

Exactamente a las 6:30 horas de la mañana, los 23.250 hombres de la 4ª División de Infantería desembarcaron en la playa de UtahMás que una playa era un brazo de arena, la resistencia enemiga fue muy leve, unos cuantos alemanes con morteros atacaron a los invasores en el agua y en la arena, pero rápidamente los estadounidenses se hicieron con las defensas y el control de la playa sin problemas. Entre los asaltantes estuvo el hijo del Presidente Roosevelt, los americanos sólo contabilizaron 197 bajas y cuatro carros Sherman DD que resultaron hundidos en el agua.

A las 6:36 horas de la mañana, las 1ª División de Infantería Big Red One y la 29ª División de Infantería, ambas estadounidenses, se aproximaron a la playa de Omaha , (denominada como la sangrienta), con 34.250 soldados. Todavía lejos de las playas, la artillería de costa alemana bombardeó a las barcazas, resultando incontables embarcaciones hundidas en el Canal de la Mancha. Tampoco muchas barcazas pudieron llegar a la playa debido a los embudos y caballos de frisia bajo las olas que las desgarraban la panza, por lo que tenían que abrir la rampa en medio del agua y depositar a los soldados lejos de la arena. En cuanto bajaba la rampa las tropas eran acribilladas por las ametralladoras en el interior de su embarcación y fuera de esta. Muchos se ahogaron intentando nadar a la orilla porque llevaban encima un pesado equipo que los empujaba al fondo. Nada más llegar a la arena los soldados tenían que esconderse tras el material destruido o los caballos de frisia, cavar hoyos u ocultarse tras los bancos de tierra. Los que se movían dejaban la vida en los campos de minas o a manos de las ametralladoras. El 116ª Regimiento en los primeros minutos se quedó sin mandos sobre la playa, ya que todos sus suboficiales y oficiales murieron. Más trágico fue el destino de los 20 Sherman DD que cruzaban el agua, ya que una vez localizados por los alemanes dispararon contra ellos, hundiendo 27, por lo que únicamente dos llegaron a la playa.


Frente a los acantilados de Pointe du Hoc a las 7:10 horas un total de nueve barcazas LCA que transportaban al 2º Batallón de Rangers  Estadounidense con 255 hombres desembarcaron en una playa rocosa junto a las recortadas y altas cumbres de ese peligroso sector. El objetivo de Pointe du Hoc, situado entre las playas de Utah y Omaha, eran los cañones de la parte superior que abrían fuego contra la flota norteamericana. Bajo los acantilados los americanos recibieron fuego de fusiles y granadas, pero con un innovador aparato, consistente en un gancho lanzable con cuerda, empezaron a escalar aquella barrera natural. Los alemanes desde arriba disparaban y les tiraban piedras y arena. También cortaron algunas de las cuerdas, muriendo 20 soldados americanos horriblemente despeñados desde una considerable altura. Al llegar a la parte superior, los Rangers asaltaron las líneas de trincheras y búnkers con apoyo naval del destructor USS Satterlee. Cuando se hicieron con el control de la zona descubrieron que no había cañones, entonces descubrieron que estaban ocultos más al interior, por tanto los capturaron y a continuación los volaron con explosivos. La acción de Pointe du Hoc costó 135 muertos a los norteamericanos.


Gold fue la playa en donde desembarcaron los primeros británicos a las 7:25 horas con la 50ª División y la 8ª Brigada Blindada con 24.970 soldados. Un viento fortísimo repentino que hizo subir y bajar a las olas atrapó a las barcazas en el enredo de los postes, alambres y minas bajo el agua, lo que se cobró el hundimiento de cuatro embarcaciones LCI y que otras once resultaron dañadas. Muchos soldados en la playa también perdieron la vida por culpa de las trampas más que por los disparos. Tampoco tuvieron suerte tres carros Sherman que fueron destruidos por el Fortín de Le Hamel, al final los ingleses consiguieron tomar la instalación militar y asegura la playa.

Juno era la playa en donde Canadá haría historia. A punto de llegar a la costa, las embarcaciones chocaron con un obstáculo de escollos minados que las destrozó provocando una matanza en el agua, precisamente de un grupo de 24 barcazas, 20 fueron hundidas, los canadienses de la 3ª División y la 2ª Brigada Blindada desembarcaron en la playa de Juno con 21.400 hombres, los alemanes aprovecharon para atacar con artillería y provocarles decenas de bajas. Sobre aquellas dos playas se produjo un ataque de dos solitarios aviones Messerschmilt Me 109 de la Luftwaffe que ametrallaron y mataron a numerosos soldados en la arena.

Sword fue la última playa en la que los Aliados pusieron el pie. Sobre las 7:35 horas desembarcaron los soldados de la 3ª División Británica, la 27ª Brigada Blindada Británica y la 1ª Brigada de Comandos Fuerzas de la Commonwealth acompañaban a los ingleses como los australianos, neozelandeses, escoceses e indios, junto con las fuerzas libres francesas, polacas, checas, belgas, españolas, griegas, holandesas y noruegas. Entre todas sumaban los 28.845 hombres. En Sword los Aliados sufrieron pocas bajas y consiguieron hacerse con la playa, mientras tanto los zapadores limpiaban la zona.

Muy diferente estaban saliendo las cosas en Omaha donde la situación era malísima. Los soldados norteamericanos morían como ratas en la arena y en el agua. Los búnkers, la artillería, las ametralladora mg-42 y las minas impedían que se pudieran mover y aunque lo hubieran hecho  no podían sortear la gran muralla de hormigón vertical que protegía Europa.


Hitler por fin se despertó a las 9:00 horas, cuando inmediatamente le informaron que el desembarco había tenido lugar. Con rapidez convocó una reunión urgente con los generales del Alto Mando Alemán (OKW), Wilhelm Von Keitel y Alfred Jodl para que expusiesen la situación en Normandía.
A las 8:00 horas en Berlín, el Tercer Reich comunicó por radio que había comenzado la invasión de Europa. Más o menos a las 9:30 horas, el contingente americano de la playa Utah penetró 3 kilómetros por las marismas hacia el interior. A esa misma hora pequeñas avanzadillas británicas y escocesas en Sword tomaron la ciudad de Hermanville, los canadienses hacía lo propio con Meuvaines. Hasta las 10:00 horas no hubo buenas noticias de la sangría a la que estaba sometida Omaha, ya que unos soldados americanos consiguieron abrir una pequeña brecha en Saint-Laurent, aunque sólo neutralizaron un par de baterías. La situación en Omaha se complicaba minuto a minuto para los Estados Unidos.

A medida que avanzaba la mañana, aquellos que se encontraban en la playa de Omaha estaban sometidos a una presión desesperante. Una batería de 4 cañones de 105 mm. situados en un bosque a kilómetros de Omaha, concretamente en Breacourt, disparaban desde esa distancia tan lejana contra la playa. Por suerte, 30 paracaidistas de la Compañía Easy perteneciente a la 101ª División Aerotransportada y comandados por el oficial Richard Winters, asaltaron sorpresivamente el emplazamiento defensivo por cincuenta alemanes , incluyendo las dotaciones. El asalto fue un éxito rotundo, pues los cuatro cañones fueron destruidos, veinte alemanes murieron y 12 fueron hechos prisioneros, pereciendo únicamente  cuatro estadounidenses y otros dos que resultaron heridos. Tal acontecimiento pasaría a estudiarse años después en la mayoría de las academias militares del mundo como parte del temario respecto al ataque hacia posiciones fijas.



Sobre Utah salían mejor porque la infantería enlazó con la 82ª División Aerotransportada que desde la noche andaba perdida intentando reunir paracaidistas, los cuales ya había perdido al 70% de sus efectívos por todos los bosques de Normandía. Lejos de allí, en el Puente Pegasus, también los comandos que iniciaron el primer ataque fueron revelados por los británicos, escoceses y las fuerzas francesas libres. A continuación, muy próximas a Pegasus todas las baterías de Collevílle-sur-Orne fueron destruidas.

Para el mediodía cerca de las 13:00 horas, la situación en la playa de Omaha era insostenible. Los norteamericanos morían acribillados por los proyectíles y las ametralladoras, los que seguían vivos se encontraban pegados a la pared de hormigón vertical de la Muralla Atlántica, la cual era imposible penetrar o escalar. Numerosos buques de guerra acudieron a la costa para apoyar a la infantería en Omaha, pero sirvió de poco, pues las baterías alemanas y las minas hundieron tres destructores, uno fue el americano USS Corry, el otro el noruego libre HMNOS Svenner y el británico HMS Wrestler, este último destruido a cañonazos, además de cazasubmarinos estadounidenses USS PC-1621, hundido también por las baterías.

El general Omar  Bradley, empezó a considerar la posibilidad de evacuar Omaha, si cada playa caía el resto de la invasión no habría servido de nada y los Aliados sufrirían la mayor derrota de su Historia, pero quedarse significaba la misma catástrofe aunque peor. Todo el mundo tenía los ojos puestos en la playa de Omaha, sabían que si los americanos eran derrotados allí habría acabado todo. Por tanto a los estadounidenses no les quedó más remedio que utilizar la única arma disponible en ese momento: el valor. El último general con vida en la playa, Norman Cota, expresó: "Solo dos tipos de hombres van a quedarse en esta playa, los que ya están muertos y los que van a morir". Animados por las palabras, los soldados estadounidenses recogieron todo el material explosivo asequible mientras una tormenta mortal caía sobre ellos cobrándose incontables vidas.


Finalmente lograron reunir explosivos suficientes, que colocaron y enterraron bajo en una pared de aquella pared vertical de la Muralla Atlántica. Entonces, inesperadamente para los alemanes, lo volaron con una fuerte explosión que se elevó a kilómetros de altura, haciendo saltar piedras, metralla y fuego en todas direcciones. Por el boquete abierto de la explosión, los americanos salieron de sus escondites lanzando una carga suicida. A través del hueco penetraron y se expandieron luchando cuerpo a cuerpo, o a bayoneta contra unos estupefactos alemanes incontables defensores fueron aniquilados, los búnkers flameados por lanzallamas, los emplazamientos tomados y numerosos alemanes hechos prisioneros. En cuestión de minutos la cima de la Muralla Atlántica era coronada por la bandera de los EE.UU.

A las 14:00 horas, la playa de Omaha, último objetivo del DIA D, había sido conquistado. Con ello, los Aliados pusieron punto y final al Desembarco de Normandía.


RESULTADO

Un total de 13 horas y 57 minutos había durado el Desembarco de Normandía (desde las 00:03 de la noche a las 14:00 horas del mediodía. En este espacio de tiempo, la Muralla del Atlántico que había tardado 4 años en construirse fue superada. 

Los Aliados tuvieron un total de 12.000 bajas, entre muertos, heridos y prisioneros , cifra altísima. Estados Unidos se llevó la peor parte con 6.000 bajas (3.000 en Omaha, 2.000 paracaidistas, 197 en Utah y 135 en Pointe du Hoc). Gran Bretaña cosechó 3.500 bajas. Canadá encajó 987 bajas en Juno con 359 muertos, 574 heridos y 7 prisioneros. Un total de 630 bajas sufrió la Commonwelth y las distintas fuerzas libres de voluntarios europeos, entre ellos había 32 noruegos y 18 franceses libres muertos. 

Respecto al material las pérdidas las perdidas fueron enormes con un total de 291 barcazas hundidas, 3 destructores hundidos ( 1 americano, 1 británico y 1 noruego libre), 1 cazasubmarinos hundido y 127 aviones derribados.

Alemania contabilizó 6.000 bajas, entre las que había 2.000 muertos y 4.000 prisioneros.

Paralelamente a los combates, la población civil de Francia fue la que más sufrió al morir 10.000 de sus ciudadanos por culpa de los bombarderos anglo-americanos en Caen, Contentín y otras localidades.
Rommel al regresar a Normandía nada más concluir la batalla, comprendió lo grave de la situación. Por una serie de casualidades los Aliados habían superado la playa justo en el momento que él no estaba presente. Fuera de la arena sabía que no se podía hacer nada contra los Aliados.

El 6 de Junio de 1944 fue uno de los días más importante de la Historia. Las perdidas humanas fueron trágicas, las playas se llenaron de cuerpos flotantes y los bosques plagados de torsos de hombres colgando de sus paracaídas. Un infierno hecho realidad. 
El Día D, el Día más largo, pasaría a convertirse en un icono de la Humanidad en tiempos de guerra.



John Steele, paracaidista de la 82ª División Aerotransportada de EE.UU quedó colgado en un pináculo de la torre de la iglesia de Sainte-Mere-Eglise.
El paracaidista herido y sin fuerzas luego de haber intentado zafarse durante la matanza, estuvo en la torre durante dos horas pretendiendo estar muerto hasta que los soldados alemanes lo tomaron prisionero. Después logró escapar y unirse a su División, fue condecorado con el Corazón Purpura y la Estrella de Bronce. Después de la Guerra visitaba todos los años esta localidad en recuerdo hasta su fallecimiento en 1969.

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